Hola!
Esta vez, y sin que sirva de precedente, voy a contestar a vuestros comentarios con un post ya que casi todos queríais saber si había conseguido salir viva de tanta actividad jajajaja. Pues bien o cuento brevemente.
El viernes, tres de la tarde, salida presurosa, llegada a casa, maleta, comida y bebida para los gatos, carrera a por un taxi, no pasa ninguno, cómo será posible que en esta ciudad siempre pase lo mismo!!!!, por fin uno - por favor rápido que ya es tardísimo.
Llego a la estación, carrera hasta el andén, el autobús sin plazas y yo con billete sacado desde internet esa misma mañana, el conductor busca mi nombre, mi nobre no está, probemos con el DNI, el número no está, ambos nos fijamos bien en mi trozo de papel y entonces ...... Dios!!, soy estúpida!!! lo he comprado al revés, he mezclado origen y destino. - Sr, ¿podemos hacer algo?, sí ya sé que el bus va completo pero si es necesario yo me siento de copilota, agarro el micro y les retransmito el viaje que me lo sé de memoria -
Al final el sr. se apiada de mi y me deja subir aunque con la condición de volver a pagar el billete, en fin, todo sea por llegar!
Cuando llego a Murcia, (más tarde de lo previsto por culpa del tráfico) continúan las carreras para poder llegar a tiempo.
Al final, 9 y media y entrando al teatro, primer objetivo conseguido.
La obra, "Un Picasso", me encantó, os aconsejo, que de tener la oportunidad, vayáis a verla. No cuento más porque daría para un post entero.
Al día siguiente, de nuevo me tuve que levantar pronto, ya que no había conseguido que mis amigas me dijeran la hora exacta en la que pasarían a recogerme y quería estar preparada.
A las 13 horas llegamos a la Finca donde se celebraba la fiesta campera. Yo confiaba en que a esa hora ya hubieran acabado los toros, pero no, aún quedaban tres, así que mientras la mayoría disfrutaba con la fiesta nacional, yo me fui a la otra zona a disfrutar de unas cervecitas bien frías.
Y así, prácticamente empezó y acabó la fiesta campera, entre medias algo de comida y alguna que otra sevillana, ¿fue divertido?, no estuvo mal, falló algo la organización pero lo cierto es que me rei y bailé bastante. Y, aunque al final de la fiesta tuve que recurrir a la piedad de un amigo para que me llevara a casa, ya que mis amigas no tenían fin y yo volvía a madrugar el domingo, conseguí llegar a casa no demasiado tarde.
El domingo, lo mismo, suena el despertador, me duelen las piernas, ufff, me duele también la cabeza creo que es resaca, será de la cerveza?, sí, vale ya me levanto, qué frío!!.
Un ducha, sobre de almax, ibuprofeno, y un café. Ya estoy lista.
Me subí al coche con mi hermano y su novia y nos fuimos al cumpleaños de mi abuela a unos 200 kilómetros. Allí toda la familia, mua, mua, qué tal, qué mayor, qué guapa, cuánto tiempo, cómo te va.....
Ya por la tarde regreso a Valencia, ¡por fin!, mi casa, mis gatos que no hablan y mi sofá.
Y a la 10 y cuarto en la cama.
Consecuencias: hoy no me puedo mover!!!!!